1. Preparar el rotor y montaje
Eliminar depósitos y piezas sueltas. Definir el estado ensamblado con ventilador, tuerca, acoplamiento y criterio de chaveta. Revisar apoyos, excentricidad del mandril, holguras y repetibilidad. El equilibrado no repara un árbol doblado ni un rodamiento dañado.
2. Elegir máquina y planos
Considerar masa, diámetro, longitud, apoyo y accionamiento. Un disco estrecho puede requerir un plano; un rotor largo suele necesitar dos. También importan velocidad de servicio, comportamiento y aceptación. ISO 21940-11 trata rotores de comportamiento rígido; el flexible exige evaluación independiente.
3. Introducir geometría y tolerancia
Definir planos, radios, masa y tolerancia acordada. La velocidad de medición puede diferir de la de servicio dentro de límites aprobados. El grado de calidad no equivale a la velocidad vibratoria medida en servicio. La tolerancia se distribuye según geometría, sin reparto igual automático.
4. Medir
Tras comprobar la seguridad, alcanzar la velocidad de medición. Fuerzas en apoyos o vibraciones se procesan con referencia angular y velocidad. Calibración y geometría permiten calcular cantidad y ángulo por plano. Una indicación en gramos depende del radio introducido.
5. Corregir
Parar el rotor y asegurar las condiciones de trabajo. Añadir masa o retirar material únicamente en zonas autorizadas. Confirmar modo y referencia angular. Con taladros o palas fijos, repartir el vector entre posiciones permitidas manteniendo la resultante.
6. Verificar y registrar
Repetir con el mismo montaje. Si hay variación, revisar excentricidad, holguras, correa y utillaje antes de añadir pesos. Cada plano debe cumplir el límite aprobado. Registrar identificación, velocidad, valores iniciales y finales, corrección y criterio de aceptación.
